
Esto es un homenaje a la personalidad implícita que ya tienen de por sí unas gafas de pasta. Y es que cuando te las pones eres otra persona…o la misma pero triplemente más bello. xD
Bueno, no es necesario que diga ya cómo me gustan a mí las gafas. Así son las mías también, aunque no a todo el mundo le sienten bien ciertamente. Pero ahí está el gran Graham Coxon, el cual sin sus maravillosas gafas de pasta negras jamás habría sido el grandioso maestro de la guitarra que es ni hubieran salido de sus dedos esos acordes tan maravillosos de Coffee and Tv de Blur. Y qué me decís de Berto Romero, el sobrinísimo de Buenafuente, el cual realmente no sería nadie sin sus gafas de pasta sin cristales, que aunque no le hagan falta él se apunto a la moda simplemente porque le hacían más guapo.
Ahora soy mucho más feliz…porque aparte de mis mitos ya nombrados ahora mi otro mito de carne y hueso…ese que puedo palpar en mi vida cotidiana se ha apuntado al tren…uff ¿cómo aguantar la espera hasta que vuelva a verlo y con ese monumento patrimonio mundial sobre su tabique nasal?.
Ahora ya no le queda nada para ser redondo. Lo tiene todo…porque es que hasta ha usado el otro recurso maravilloso para enseñarme su nuevo look. Una camiseta de rayas!!!!!...
¿Cómo pegar ojo esta noche? xD

1 comentario:
Me pondré unas gafas negras de pasta cuando llegue a Sevilla, alé...(si las consigo :P) Besus!
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