viernes, 27 de marzo de 2009

I hate hospitals


Odio los hospitales. Eso no es ninguna novedad pues de toda la vida les he tenido mucho asquito pero es que con estas cosas sólo reafirmo más mis impresiones.
Ayer pasé toda la bendita tarde sentada en una silla de urgencias, con el dolor ese del costado hincándose en las costillas, todo eso para que me hicieran una radiografía y me dijeran los resultados. Sí; gracias a Dios no es nada grave. Podría haber sido peor pero no lo es. Es un "dolor mecánico" por lo que sólo el reposo, el paracetamol y la codeina para evitar que tosa (que es lo peor que puedo hacer) me harán bien y me curarán. Pero sobre todo el reposo, no moverme mucho, que al fin y al cabo es lo mismo que me han mandado después de los resultados de mis análisis del otro día.
No tengo anemia, ni falta de vitaminas, ni nada de nada. Lo que tengo es estrés, muchísimo estrés, y la tensión por los suelos. Pero nada más que eso...así que en el fondo puedo tranquilizarme y hacer lo único que de verdad me va a hacer bien: tomarme la vida con filosofía.
La calma y la tranquilidad deben estar continuamente en mi vida y no debo preocuparme por nada ni por nadie más de lo necesario. Sólo así podré estar al 100%.

Ahora sólo espero que el "dolor mecánico" de las costillas se me quite pronto y pueda acostarme...que dormir sentada es un auténtico fastidio.

Ah!. Me voy a la playa a desconectar...volveré el domingo si es que no me quedo a vivir allí. Es lo mejor que puedo hacer.

Nos vemos pronto!.

PD: feliz cumpleaños papá, estés donde estés.

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