Mi cuerpo me ha dado otro aviso, pero esta vez, me he asustado mucho. No podía respirar. Se me clavaban las costillas en los pulmones y lo más gracioso es que fue por subir unos 5 escalones. ¿Qué suponen 5 escalones?. Lo mismo que un paseo desde mi cuarto a la cocina. Lo mismo que ir desde la clase de informática hasta la máquina de café...pues sí, para mí ahora eso es un mundo. No puedo hacerlo sin llegar respirando como a la que le han robado el aire, y mareada, sin fuerzas,...
Sigo con la tensión por los suelos, anoche no pegué ojo porque no podía acostarme del dolor (sólo podía estar sentada en la cama) y esta tarde he estado apunto de ir al médico porque realmente creía que no podría seguir respirando. Después de haberme asustado yo y haber asustado a mi familia y amigos conseguí quedarme dormida y al despertar estaba un poquito mejor.
Y ¿qué saco de todo esto?. Pues que la vida son dos días, que no hay nada ni nadie que merezca que me estrese lo más mínimo ni deba correr para hacer lo que sea, que para mi propio bien pienso ser muy tranquila e ir por la vida con muchísimo relax. No pienso ni quiero hacer las cosas de otra forma.
A partir de ahora me voy a relajar muy mucho, y me voy a dedicar a disfrutar más de las cosas de la vida porque está claro que sino lo hago yo con mi vida, no la va a disfrutar nadie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario