viernes, 17 de octubre de 2008

Enajenada

Uy yu yuiiii...

Tanto trabajar me tiene la cabeza trastornada, o esa es la única excusa convincente que encuentro.

Bueno no, en realidad encuentro otros motivos pero no me da la gana de ponerlos que para eso esto es libre y uno escribe lo que quiere. xD

Pues eso, tanto subrayar textos interminables han hecho de este viernes una auténtica basura de día y no parece que lo que queda de él vaya a ser mejor. El día se va apagando y mi estado anímico también. Peeeeero...estoy empezando a sufrir un cierto estado de enajenación mental.

Hace años ya habría cogido la moto (por aquellos entonces la de mi hermana) y me habría ido por ahí a dar una vuelta, acabando Dios sabe dónde y con quién. Probablemente en la Alameda. La segunda pregunta es más difícil de responder.

No hay nadie disponible. Todos se han ido fuera, o están con sus respectivos, o están a lo suyo, y los poquitos planes que tenía se han ido disolviendo a medida que avanzaba el día y las llamadas se sucedían diciéndome que no era posible hacer nada hoy.

Además está empezando a refrescar, dan mal tiempo para el fin de semana y todo eso que se debe decir para apaciguarse uno mismo cuando está en casa sin nada que hacer. Ah! sí, otra cosa muy convincente: tengo el pijama puesto ya xD.

Mis ganas no han cesado y ahora miro de reojo el móvil. Y lo hago así, de reojo, porque me doy un poquito de miedo, no nos vamos a engañar. Es que no quiero soltar a la bestia. ¿Qué me pasa?. Necesito cerveza fría, o tintorro, o ron. Una buena noche de risas, de bailes o de tranquilidad en los veladores de cualquier bar.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
3, 2, 1...se acabó. Acaba de llegar mi sobrino a casa. Se ha disuelto el peligro. Adiós al monstruo V; vuelve la calmadita, la de los pies en la tierra. Buaaaa qué rollazo.

En fin, seguiré subrayando, pero las ganas de irme al infinito y más allá están latentes.

No descarto nada.

No hay comentarios: