martes, 13 de octubre de 2009

Murcielaguilla


Yo fui atacada por un murciélago a la temprana edad de los ... creo que 18 (si no recuerdo mal).
Era verano, no había nadie en mi casa de Sevilla excepto yo que me había quedado no sé por qué motivo la verdad.
El caso es que mi madre siempre lo deja todo cerradísimo para que no entre el polvo cuando ella se va fuera un tiempo. Entré en casa, encendí la luz, entré al salón y...ZASCA!.
Allí, colgado bocabajo de la cortina había un murciélago totalmente a lo suyo ocupando mi hábitat natural y sin atisbar ningún tipo de reparo por ello hacia mí. Me quedé muerta, inmóvil y boquiabierta. ¿Qué hacer?. Estaba sola ante el peligro.
Lo primero que hice fue encerrarme en la cocina. "Idiota!" pensé "¿Qué solucionas con esto?. ¿No ves que eres tú la que tiene que hacerse con el dominio de la mayor parte de la casa y en todo caso ser él el que se quede encerrado?".
Me armé de valor y abrí la puerta de la cocina. Avancé lentamente hacia el teléfono y, sin quitarle el ojo de encima, marqué el teléfono del que entonces era mi novio(?).
"Hay un murciélago en mi casaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!".
"Ya...¿y qué puedo hacer yo?". Tampoco recuerdo lo que me dijo pero vamos, no pensaba mover un dedo.
Colgué después de pocos segundos, pues el bicho seguía estando en mi casa...y ya llevaba mucho tiempo.
Así que después de darle mil vueltas (de nuevo encerrada en la cocina), decidí echarle 2 pares de...narices y actué. Me hice un "cubrecabezaporcompleto" con una bolsa de basura y dos agujeros a modo de ojos. Me puse una sudadera con capucha que gracias a Dios había colgada en el perchero de la entrada (siempre me adoraré por dejar las cosas de por medio, si mi madre hubiera estado en Sevilla estaría más que guardada en el armario por aquello de que era verano). Cogí una escoba y me acerqué lenta y sigilosamente hacia él que seguía como si nada.
Pero justo en el momento en que iba a atizarle el bicharraco abrió los ojos en modo "lemur" (como dos bandejas de telepizza familiar) me miró directamente a los ojos y dijo:

"ÑIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!"

Entonces yo grité más y él también y echó a revolotear por lo alto de mi chorla a velocidad luz e intentando morderme el cabezón.

Después de atizarle como pude y de refilón un par de veces mientras los dos seguíamos gritando conseguí abrir la ventana y al final el bicharraco salió pitando porque se dio cuenta que le podía reventar los tímpanos de lo que gritaba. Y yo tardé unas horas en recomponerme y quitarme la bolsa de plástico de la mollera, fuera a ser que algún familiar rondase los entresijos de las otras cortinas de mi casa.

Así fue, y la historia es tal y como la cuento. Y así surgieron las murcielaguillas.
Años más tarde en mi clase del módulo de ICT, Clara y las demás compañeras fueron testigo de mis relatos y les gustó tanto la idea que a partir de entonces los saludos como "hola!" pasaron a ser onomatopeyas del tipo "ñiki ñiki ñiiiiiiiii!!!" o "ñia ñiaaaaaaaaaaaaaaa" mientras aleteábamos con los codos y poníamos cara de ser muy perversas.

Aquello sigue vivo. Ya no lo hacemos tanto pero a mí de vez en cuando se me escapa algo así, y quien me conoce lo sabe.

Esa es la verdadera historia, la única y genuina historia de las murcielaguillas. Y nadie más, por tanto, debe osar a llamarse así. Porque si quiere hacerlo habrá de demostrar que es merecedor/a de tal nombre.

PD: homenaje a Clara, que anda muy muy lejos de aquí, allá por Londres.

1 comentario:

Aswe dijo...

A mi los murciélagos me gustan ^^ me parecen feos pero tiernos...en el pueblo de mi madre por La Alcarria se caza más de uno...aunque bueno...luego se le deja en libertad y tal, que de momento no creo que la sopa o el flan de murciélago estén ni siquiera comibles.

Si te disfrazas este Halloween recuérdame que te deje una cosa "en forma de murciélago" que me regalaron hace un tiempo ^^

Un besito furciélaga ;)
pd: pone que soy Aswe...pero soy Cris...no me apetece cambiar la cuenta ^^