Se suele decir que cuando se quiere evitar un tema se va uno por las ramas y empieza a hablar de otra cosa. Hoy haré eso...porque tengo tantas cosas de las que hablar que no sé cómo hacerlo, de qué manera enfocarlo, con qué palabras decirlo...
Así que hablaré de mí.
Creo que he crecido mucho, 27 años casi, y por eso a veces me considero lo suficientemente madura para todo. Pero sin embargo me llevo muchos chascos conmigo misma. Me gustaría quererme todo lo que me merezco. Me gustaría irme dando un portazo y que las repercusiones no me afectasen. Me gustaría cerrar la boca y de verdad no volver a abrirla si lo he prometido. Me gustaría tener la fuerza suficiente para darme a valer...alguna vez. Tirarme las flores que me merezco...
Oye, pero qué manía eh? que no lo hago!!!.
También me gustaría no mostrarme cuando no debo y sí hacerlo en el momento adecuado. A veces creo que la imagen que tienen de mí es muy diferente de la real. Supongo que soy muy inoportuna, que lo que se siente se lleva por dentro y la gente de afuera no sabe encajar el porqué de algunas cosas que hago precisamente porque no están en situación ni saben lo que siento. Pero esa inoportunidad es lo que me caracteriza como un ser extremadamente pasional. Es lo que me toca a mí, nací de esta manera. Y me molesto de una forma increíble por ser así. Un poquito de racionalidad (sólo una pizca) me haría tanto bien...
Lo pasional no está reñido con lo lógico ni mucho menos, y por eso creo que al final se me entiende en algunas ocasiones...porque cada uno tiene lo suyo, pero claro, el mal rato me lo llevo yo y la mocosa que tengo dentro se hace con el poder de mi mente y cuerpo durante el momento en el que los sentimientos afloran.
Y si cambiara eso de mí no sería yo...así que mejor quedarme como soy, porque sé que gusto en cierto modo y soy perfectamente válida.
Un pelín de cariño, comprensión y sentimientos nunca viene mal. Yo eso lo doy a raudales...
...necesito un abrazo.

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