
La sonrisa de un niño, o una niña en este caso, inocente y pura. Da igual lo que hay a su alrededor; si es feliz todo lo demás dará igual.
Yo querría volver a esa época por un rato y no darme cuenta de las cosas. Estar lejos de esta edad que no me deja apartarme de la realidad. Pero no puedo...
Es triste querer estar lejos de lo que deberías querer estar cerca, pero a veces creo que hay cosas que no se deben dar por hecho que son buenas simplemente porque es lo que te rodea, son los tuyos...
Por mucho que los quieras pueden llegar a hacer mucho daño, a hacérselo ellos y a hacértelo a ti. Y yo lo siento pero no me lo merezco; ni yo ni ese niño que ya no sonríe.
PD: el día ha sido casi perfecto gracias a lo que aún me hace sonreír...a eso que nunca me falla en cuanto a hacerme bien. Y cada día me es más indispensable aunque no se lo diga lo suficiente. Y cada día lo quiero más...y cada día siento...ya no sé cuánto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario