
Pensaréis que ya se me ha ido la pinza, o que se me ha ido más de lo que ya lo estaba. Pues no.
Y es que últimamente mis días son completamente diferentes los unos de los otros.
Así tengo cada día con un estado diferente. Hoy me siento así, como en la foto. En el suelo y mandando al carajo a todo lo demás.
Como ya dije, creo que ayer, tenía ganas de actualizar con un corte de mangas. Qué alma cándida la mía cuando lo dije porque, aunque parezca que viene a cuento, no es así.
Lo que decía ayer no iba por mí; era un corte de mangas a otros...a lo que hacen, a lo que dicen, a la sociedad por darnos tanta gente diferente a la que tener que soportar.
Hoy lo hago más bien hacia mí misma, porque en definitiva formo parte de la sociedad y han de aguantarme por ello (incluso tengo que aguantarme yo).
En definitiva; es un corte de mangas para el pringao más tonto que me trae bolsas con cientos de euros en monedas al trabajo para que las cuente, para el que opina sin conocer, además de para las malditas horas libres y las malditas horas de curro, para el calor, para los que lo tienen todo y se quejan de más y para los que no tienen nada y se resignan sin quejarse...para mí por ser imbécil por sentirme con ganas de hacerme un corte de mangas a mí misma.
En fin...creo que se me ha olvidado la pastilla de la merienda.
Ay! qué mala es la siesta!.

No hay comentarios:
Publicar un comentario