
Ya pasó mi mini-finde. Aprovechado como mejor lo podía hacer.
Han sido pocas horas, ha pasado en un suspiro, no se ha necesitado nada más que estar ahí, y sin embargo ha sido completo y perfecto. Lo único que me deja es ese sabor de boca agridulce, ya que lo bueno se termina siempre echando muchísimo de menos.
Intentaré quedarme degustando más la parte dulce...
Foto: V en el Tower Bridge

No hay comentarios:
Publicar un comentario