Me miras y siento que me das un segundo más de vida con cada pestañeo tuyo. Me haces sonreír de felicidad cada vez que te diriges a mí y reír a carcajadas cada vez que me asaltas con cualquiera de tus cosas y con tus formas de decirlas.
Y hoy has hecho que no me importe que te importe si me pongo enfermizamente amorosa en este tipo de escritos, porque me has dicho que adelante cada vez que lo necesite. Y es que, mi vida, cada día lo necesito más. Es mi manera de "desquitarme" por no tenerte a mi lado. Qué necesario te has vuelto.
Qué invencible se siente una cuando ama. Es como si fuera una superguerrera o una heroina...nada me toca ni me hace daño porque quererte hasta estos extremos me ha hecho que nada más tenga sentido ni importancia.
Ojalá pudiera guardar en una cajita la sonrisa que despiertas en mí y el brillo de mis ojos para regalártelo, porque sólo así comprenderías que esto es tan enorme que llega casi a no tener sentido. No debe ser bueno...pero yo ya no quiero nada más en mi vida.
Incumplo mi promesa estúpida de no escribir sobre ti...estoy demasiado enamorada como para tener algo más sobre lo que hacerlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario