Cuando era optimista irradiaba felicidad, pero cuando me apagaba podía ser la persona más triste del mundo.
Pero desde que él está todo se colorea. Y cuando no hay esperanzas él las dibuja.
Quiero vivir por él.
PD: vuelta del mundo de los sentidos me adentro ahora en el de la visceralidad racional. Y ahora los días pasarán contando las horas en que vuelva a verle. No puedo estar más completa; lo llena todo.

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