
Hoy actualizo con un refrito. Pongo esta foto con la que creo que ya actualicé alguna vez (y si no lo he hecho lo había pensado hacer en algún momento). Actualizo también con varios trozos de textos que ya había puesto antes. Pero es que parece que tengo pocas ganas de escribir porque no me salen las palabras entre el torbellino de pensamientos que me abordan y asaltan la cabeza, me salen las paridas más grandes de mi vida.
Mi cabecita no para de dar vueltas hoy. Maldita sea, en serio qué jodienda. Y pienso cosas como las que aquí escribo.
“Claro…como no es tu vida…pues no te importa”. A eso se ciñe todo, a la idea de pensar que qué poco nos importan las cosas cuando no nos afectan a nosotros. Maldita sea la hora en que acometemos actos para el beneficio propio sin pensar en las repercusiones que estos pueden tener en los demás. Maldita sea nuestra estampa, cuando no nos ponemos en el lugar de los otros a los que les estamos jodiendo la vida con cosas que para nosotros o no tienen importancia o simplemente nos causan un beneficio individual. Es tan malaje…
Yo aquello lo aprendí hace muchos años; intenté siempre hacer el menor daño posible a los demás usando eso de ponerse en el lugar del otro antes de actuar…o justo después de hacer algo que podía haber hecho daño, para pedir perdón y evitar un daño mayor. Pero la gente es egoísta y no lo hace. Y te pagan a ti con una moneda que es que no te mereces.
Cito textualmente un texto que saqué de una cita de V de Vendetta (que a su vez era de Macbeth) y sobre la cual hice una reflexión personal hace ya muchos años:
“Cuantas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo. ¡Qué verdad más aplastante!. ¡Pero qué cierto es!. Querer aparentar con el disfraz de la dulzura, la ternura y la suavidad cuando por dentro sólo hay pinchos, cadenas y cuchillos. Somos buenos porque nosotros creemos serlo, pero no se es bueno por eso. Sólo si otra persona lo considera así, lo eres, y nunca serás bueno para todos. Eso es imposible. ¿Para qué aparentar entonces?, mejor dicho, ¿para quién?. Simplemente sé, bueno o malo, pero simplemente existe. No quieras ser quien no eres. No juegues con la verdad, porque a ella no le gusta entrar en el juego. Es ella la que lleva las riendas de la partida, y siempre aparece cuando menos te lo esperas acabando con tu turno de tirada. Por mano del destino, o por manos humanas. Y sorprende, siempre sorprende cuando aparece. Te deja sin armas, te bloquea y te golpea tan fuerte en el pecho que no te deja respirar. Si te mantienes en sus filas, puedes estar tranquilo porque nunca te jugará una mala pasada, pero ¡ay de ti si intentas engañarla!. La falsedad es su peor enemigo. Viste sus mejores galas en la partida, y normalmente se cubre de amor, amistad, piedad, compasión, cariño..., buenos sentimientos con los que intenta aparentar. Pero hay una gran diferencia entre la verdad y la falsedad. La verdad es eterna, lo que es existe; la falsedad siempre muere tarde o temprano, nunca ha existido."
¿Y ahora qué?. Lo malo de este tipo de cosas es que quedan ahí aunque sea mínimamente en el recuerdo. Y a pesar de que no suelo usar el rencor como arma, ni suelo acordarme de cosas que me hacen daño para no hacerme la puñeta a mí misma y ser feliz…cuando salen a relucir no puedo evitar llenarme de esos malos sentimientos…que me hacen ser peor persona y odiarme a mí misma. En esos en que sólo hay sed de venganza al más puro estilo peliculero y ganas de matar con mis propias manos. Y destruir…destruirlo todo.
Lo bueno que tengo en el fondo es que sé que no he de hacer nada. Porque al final todo se cobra en esta vida, como siempre digo. Lo bueno con cosas buenas…y lo malo con cosas peores. Así me ha pasado siempre, así que confío en eso que está ahí, que en el fondo es mi estrella Starshaped, que me cuida y vela por mí…y hace lo posible porque sea una persona digna.
No más decepciones.
Para finalizar por hoy, que ya es bastante absurda esta entrada de la que probablemente me arrepienta pero de la que quería dejar constancia porque al fin y al cabo también forman parte de mí estas cositas, traduzco la canción de Depeche Mode, “wrong”, con la que actualicé hace poco, porque lo que dice es más que suficiente también:
Equivocado. Nací con el signo equivocado en la casa equivocada con la ascendencia equivocada. Tomé el camino equivocado que me llevó a las tendencias equivocadas. Estuve en el lugar equivocado en el momento equivocado por la razón equivocada y la rima equivocada. En el día equivocado de la semana equivocada. Utilice el método equivocado con la técnica equivocada.
Hay algo malo en mí que no puede ser algo intrínseco. La combinación equivocada en los genes equivocados. Alcancé los fines equivocados por los medios equivocados. Fue el plan equivocado en las manos equivocadas. Con la teoría equivocada del hombre equivocado. Las mentiras equivocadas, en las vibraciones equivocadas. Las preguntas equivocadas con las respuestas equivocadas.
Pero bueno...ya se me pasó. No quiero conseguir nada más con esto que leerme cuando esté completamente feliz o casi y darme cuenta de las tonterías que puedo llegar a sentir y por las que puedo llegar a preocuparme. En el fondo todo esto sólo sirve para darme cuenta de que tengo tremenda suerte por ser una persona de los pies a la cabeza, íntegra y con todo lo que eso conlleva: sentir.

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