
Estaba tardando en decir aquí cuatro cosas, pero me he contenido. No es que no las pensara desde el principio, es que no quería entrar en el juego del debate. Lo que pienso yo lo piensa mucha gente, y decirlo y reincidir en ello puede llevar a la pesadez o a la saturación del tema. Pero es que no puedo más.
Estoy indignada, me siento muy afectada. Todo este tema que al fin y al cabo sólo relata lo inhumano que puede llegar a ser el ser denominado humano raya lo surrealista. ¿Cómo se puede llegar a tales extremos?.
Me he involucrado mentalmente tanto en todo el asunto que he acabado tocada y cada vez siento más esa sensación interior de obsesión por la justicia. La necesito; quiero justicia!. Pero es que realmente no sé si la justicia será suficiente...
Sé que nunca se debe recurrir a ella pero en realidad soy de las que piensan que al fin y al cabo la venganza viene sola. A veces queremos cobrarnos las cosas mediante la venganza...y se dice que ojo por ojo y diente por diente.
En mi opinión no es necesario. Es que yo creo en ese rollo del karma, la verdad, aunque no lo llamo concretamente así. Sé que todo lo que hacemos, bueno o malo, tiene su respuesta; crea una reacción que bien puede ser una recompensa (si el acto fue bondadoso) o una pesadumbre que te acompañará amargándote la existencia (si lo que hiciste lo merecía).
Es por ello que en el fondo estoy tranquila...pero sólo en el fondo. Porque si me dejo llevar por la pasión y por los sentimientos que tengo a flor de piel puedo acabar deseando esa vendetta para los malnacidos!.
Deseo que se haga justicia, desde lo más profundo de mi corazón. Así lo siento y así lo espero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario