lunes, 22 de febrero de 2010

Recompensa


Intento que mis palabras marquen y hagan huella. No pretendo ser un profeta por pronosticar eventos futuros ni tampoco ser voz de sabiduría pues pienso que no soy más que una más de ese montón donde hay gente de más. La filosofía no es mi ciencia, aunque me gusta hacer filosofía de la vida basándome en mi propia experiencia. Sehhhh!! Aprendí cosas sobre el empirismo este año que me han marcado mucho.

Hoy hablo de recompensas. Yo me siento totalmente recompensada. He hecho, estoy haciendo y haré mi vida. En ella tiene cabida un gran número de elementos: personas, acontecimientos, circunstancias, momentos, animales, cosas…toooodo forma parte de mí. Y hoy siento que, SIN DUDA, he sido recompensada.

Creo que…lo que no me mereció la pena ahí quedó; donde tiene que estar: en el pasado. No lloro por nada que allí se quedara ni tampoco reniego de ello pues forma parte de mí. Hay gente que conocí, tuvieron su momento y se marcharon bien porque los eché de mi vida, bien porque no merecían estar en el resto de mis días, como ayer decía recorriendo mi camino junto a mí, bien porque ellos mismos vieron en mí alguien innecesaria para su día a día. El caso es que allí están, y no les guardo rencores ni me siento mal por ello: sinceramente digo, adiós, ahí os quedáis y gracias por la aportación. Porque todo lo que me dieron me ha ayudado hoy a ser mejor en todo lo que era peor. Quizás algún día creí que el daño que me hicieron me marcaría de por vida y me convertiría en peor persona. También pensé que con esos que me trataron bien se me fue la vida cuando los desprecié pero hoy sé que no es así. No puedo estar más agradecida a lo que ya no quiero, pues por eso mismo tengo lo que quiero ahora. Bye bye.

Ahora me quedo con mi recompensa que es todo lo bueno que me acompaña en mis días actuales. Con algunos (personas, cosas, acontecimientos, hobbies…) tengo más apego y disfruto de ellos cada día, semana o mes. Con otros no tengo la misma suerte, pero me pertenecen un poquito y eso me hace feliz.

Estoy llena de todo eso que quiero en mi alrededor. Satisfacción personal por logros conseguidos en los últimos años, crecimiento y madurez como persona sobre todo aquello que un día me identificaba como una niñatilla, alegría por vivir cada vez que veo esos seres que me alegran el día a día.

Ya he dicho que la filosofía no es mi ciencia pero sí pienso que es necesaria en la vida de cualquiera pues marca la felicidad que uno alberga. Tener una filosofía de vida adecuada hace que exprimas cada segundo como si fuera el último.

Ya nunca hablo de eventos concretos pues no me gusta infiltrar nombres aquí, ni casos particulares ya que tampoco me gusta dar demasiadas pistas pero…una cerveza con un par de amigos, una sonrisa con otro que hace tiempo que no ves, un comentario de texto bien hecho, un descubrimiento trascendental y sorprendente, una caricia y un te quiero, una preocupación de un ser querido por cómo te encuentras…hasta un simple ladrido de ese que se alegra de verte cada vez que llegas a casa!!!!.

Sólo un consejo de vieja: saber agradecer las recompensas que da la vida a tanto esfuerzo personal es lo que nos hace sentir vivos y plenamente satisfechos.

En serio…optimismo; lo contrario es contraproducente.

No hay comentarios: