Y es que las apariencias engañan.
jueves, 25 de febrero de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
You look so fine

lunes, 22 de febrero de 2010
Recompensa
.jpg)
Intento que mis palabras marquen y hagan huella. No pretendo ser un profeta por pronosticar eventos futuros ni tampoco ser voz de sabiduría pues pienso que no soy más que una más de ese montón donde hay gente de más. La filosofía no es mi ciencia, aunque me gusta hacer filosofía de la vida basándome en mi propia experiencia. Sehhhh!! Aprendí cosas sobre el empirismo este año que me han marcado mucho.
Hoy hablo de recompensas. Yo me siento totalmente recompensada. He hecho, estoy haciendo y haré mi vida. En ella tiene cabida un gran número de elementos: personas, acontecimientos, circunstancias, momentos, animales, cosas…toooodo forma parte de mí. Y hoy siento que, SIN DUDA, he sido recompensada.
Creo que…lo que no me mereció la pena ahí quedó; donde tiene que estar: en el pasado. No lloro por nada que allí se quedara ni tampoco reniego de ello pues forma parte de mí. Hay gente que conocí, tuvieron su momento y se marcharon bien porque los eché de mi vida, bien porque no merecían estar en el resto de mis días, como ayer decía recorriendo mi camino junto a mí, bien porque ellos mismos vieron en mí alguien innecesaria para su día a día. El caso es que allí están, y no les guardo rencores ni me siento mal por ello: sinceramente digo, adiós, ahí os quedáis y gracias por la aportación. Porque todo lo que me dieron me ha ayudado hoy a ser mejor en todo lo que era peor. Quizás algún día creí que el daño que me hicieron me marcaría de por vida y me convertiría en peor persona. También pensé que con esos que me trataron bien se me fue la vida cuando los desprecié pero hoy sé que no es así. No puedo estar más agradecida a lo que ya no quiero, pues por eso mismo tengo lo que quiero ahora. Bye bye.
Ahora me quedo con mi recompensa que es todo lo bueno que me acompaña en mis días actuales. Con algunos (personas, cosas, acontecimientos, hobbies…) tengo más apego y disfruto de ellos cada día, semana o mes. Con otros no tengo la misma suerte, pero me pertenecen un poquito y eso me hace feliz.
Estoy llena de todo eso que quiero en mi alrededor. Satisfacción personal por logros conseguidos en los últimos años, crecimiento y madurez como persona sobre todo aquello que un día me identificaba como una niñatilla, alegría por vivir cada vez que veo esos seres que me alegran el día a día.
Ya he dicho que la filosofía no es mi ciencia pero sí pienso que es necesaria en la vida de cualquiera pues marca la felicidad que uno alberga. Tener una filosofía de vida adecuada hace que exprimas cada segundo como si fuera el último.
Ya nunca hablo de eventos concretos pues no me gusta infiltrar nombres aquí, ni casos particulares ya que tampoco me gusta dar demasiadas pistas pero…una cerveza con un par de amigos, una sonrisa con otro que hace tiempo que no ves, un comentario de texto bien hecho, un descubrimiento trascendental y sorprendente, una caricia y un te quiero, una preocupación de un ser querido por cómo te encuentras…hasta un simple ladrido de ese que se alegra de verte cada vez que llegas a casa!!!!.
Sólo un consejo de vieja: saber agradecer las recompensas que da la vida a tanto esfuerzo personal es lo que nos hace sentir vivos y plenamente satisfechos.
En serio…optimismo; lo contrario es contraproducente.
domingo, 21 de febrero de 2010
Un plano
Últimamente me hace falta un plano de situación para moverme por las callejuelas de la vida que quiero tener. No es de mi propia vida, sino de la que quiero que me acompañe.
Sé que es difícil moverse, encontrar el camino más rápido (como dicen los gps), el más cómodo o el más bonito. También sé que a veces el tiempo no acompaña y la meteorología impide que se disfrute de la travesía. Pero es el camino…es mi camino, el tuyo.
No tengo envidia de que otros tengan caminos más fáciles. Es probable que haya gente que encuentre el suyo antes, o lo haga con ayuda externa, o tengan más facilidades porque le viene de serie o de cuna, pero el tuyo es el que te toca vivir a ti y eso lo convierte en el único que tiene que importarte. ¿Qué más da si los otros lo recorren en un super cochazo o van a pie?...bah! eso es tontería.
Lo importante aquí es recorrerlo a tu manera, en buena compañía y sobre todo siendo consciente de que es, siempre que uno quiera, mejorable. ¿O para qué están las obras?, pues para eso, para mejorar las condiciones.
Así que basta ya de lamentos…yo he encontrado mi camino y es el que quiero. Encuentra tú el tuyo y si puede ser nos encontraremos en un cruce, o quizás buena parte del recorrido lo hagamos juntos porque nos venga bien ¿no?.
Ánimo…y empecemos a andar que hay mucho por recorrer juntos.
