Hoy...ayer...mañana...son momentos temporales que por sí solos no significan más que eso. Pero cuando llevan el apellido de un día concreto del calendario sí que lo son, y pueden llegar a serlo muchísimo dependiendo a qué se refieran.
Tan importantes como para que, si pasan inadvertidos ante mí es porque yo lo quiero pero no porque me los hagan parecer inexistentes. No es que quiera que sean especiales ciertos momentos, es que por ley ya lo son, y a mí nadie me tiene que hacer parecer lo contrario.
En fin, está visto lo visto y no hace falta decir nada más. Por lo menos estoy tranquila de que yo hice lo que tenía que hacer...y ahí estuvieron todos ellos, incluso con gratas sorpresas que me llenaron de alegría,pues de veras no las esperaba. A veces los gestos más tontos para uno pueden significar mucho para los demás, en este caso para mí.
Menos mal que todo fue como yo quería, desde un segundo plano o tercero, fue como yo lo quise. Tampoco me hacía falta más...pero porque yo no quería, cuidado. Y no me arrepiento, porque de otra forma ni siquiera hubiese existido.
Ahora a preocuparme de lo demás que son muchas cosas: pisito (p2?), beca denegada y luchada con uñas y dientes, trabajos fin de carrera y prácticas...vamos, lo mío. Y por supuesto los que me acompañan...que me huele que serán los de siempre y los que siempre tuvieron que estar.
No soy rencorosa...ni mucho menos pues para eso lo primero es ver tus propios actos, esos que pueden generar rencor como tal. Pero al menos tenía que decirlo...aunque fuese por aquí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario